
La detención por tráfico de explosivos de cuatro policías nacionales es un hecho sin precedentes que apunta a que podría existir una verdadera trama de tráfico de armas y de drogas, con agentes implicados incluso en alguna muerte.
A los policías ahora detenidos se les relaciona con la aparición este verano en Leganés de un paquete con el mismo explosivo que, según la versión oficial de los hechos, se usó en los atentados madrileños.
Con cada nuevo escándalo policial se agrava la responsabilidad del actual ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba pues no sólo se resiste a ofrecer explicaciones de los hechos, sino que ni siquiera intenta defender la imagen del Cuerpo cuyo mando tiene encomendado, enturbiando de forma injusta la imagen de unos servidores del orden apreciados y respetados por los ciudadanos.
El deterioro de la seguridad ciudadana se acrecienta y preocupa a la opinión pública. Para ello es imprescindible la depuración con toda la energía necesaria de los elementos torcidos que puedan existir, en un momento en el que hay certeza de que ETA se rearma, y el entorno batasuno eleva el tono de sus amenazas.
Sin comentarios
Aquel que duda y no investiga, se torna no sólo infeliz, sino también injusto.


No hay comentarios:
Publicar un comentario