Primero fue la cantinela del Gobierno de Monago en esperar para hacer los presupuestos extremeños. Según el Consejero de Hacienda desconocían lo que percibirán del Estado en 2012 y por lo tanto no tenían un cálculo real de ingresos para hacer las cuentas de la Comunidad. Llego el 20N y, pasadas unas horas, Antonio Fernández viajo a Madrid para aclarar dudas y así presentar definitivamente las cuentas de la comunidad. Parece que tomándose un café con Cristóbal Montoro, se le despejaron todas las dudas del camino.
Y como el turrón por navidad, las cuentas llegaron a la Asamblea de Extremadura a bordo de sendas iPad, iluminadas por las sonrisas, más bonitas que un San Luis, tanto de Fernando Manzano, el del primo, como del consejero catedrático y contable. Luego llegó la gran charlotada del Anteproyecto de Ley de presupuestos para el ejercicio 2012, a la vista está, en el primer Consejo de Gobierno Monago cifro en un 20-10 por ciento el recorte del presupuesto para el 2012, para quedar luego en un 5 por ciento, evidenciando una vez más que Monago toca la flauta de oído.
No obstante el centro de la polémica se sitúa en los 22 millones de euros de menos, que la Universidad de Extremadura recibirá durante el 2012, todo un dislate que ha traído como consecuencias los sartenazos despiadados de D. Antonio Fernández a su homóloga de Educación, Trinidad Nogales, y que ponen en evidencia la falta de rigor, respeto y seriedad del un Consejo de capaz de aprobar unos presupuestos sin siquiera mirarlos. El papelón de Antonio Fernández es histórico, porque siendo catedrático de la Universidad, no se molestó en leer el capítulo correspondiente a la misma y se le pasaron 22 millones de euros. La de Educación puede haberse confundido, pero lo del cátedro Fernández... ¿Y este es el gobierno de los mejores?
¿Se imaginan si el sainete hubiera sido por obra y gracia del PSOE Extremeño? ¿Imaginen a Luis Alfonso Hernández Carrón recitando la rueda prensa, con la misma dicción y elocuencia de un opositor recitando los temas de memoria? ¡Lo que hubiera disfrutado la Doña vice-sonriente largando y volviendo a largar, como los peces en el rio! ¿Qué opinan de este circo, esos tres tristes tigres de IU? ¿Por cuánto tiempo más seguirá, don Pedro Escobar, poniendo cara de circunstancia tragando y tragando quina y quinina? Vaya papelón el que están haciendo “los tres tenores”!
¿Acaso no es escandalosa la indignación de José Antonio Monago, ante tanta metedura de pata, volviendo a repetir eso de “arrimar el hombro”? ¿Cuándo pilotará la nave de una puñetera vez? Menos mal que es el gobierno de los mejores.


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