En cierta ocasión Curro Romero, que compartían mesa con unos amigos, ponderando las excelencias de la carne de lidia en un muy exclusivo restaurante, le dijo al camarero: "Oiga, a mi puede traerme también rabo del toro, pero con un burlaero de papas fritas". Un menú imposible en Cataluña después de que el Parlament haya prohibido las corridas de toros. Una controversia que desborda a propios y extraños. A partir de ahora, el que quiera rabo de toro tendrá que conformarse con rabo de ternera. Seguir >>>
12 agosto 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario