
Existe una visión estereotipada y ramplona de los funcionarios, pero la verdad es que hoy la función pública está formada en gran mayoría por colectivos que nada tienen que ver con los chistes de Forges, o con el burócrata estreñido que detrás de una ventanilla escupe el "vuelva usted mañana".Tal vez por eso nunca faltan los voceros de siempre, sacando a colación una añeja "situación privilegiada", argumentando el tópico de la estabilidad del que carece el resto de los trabajadores. Pero lo realmente anómalo es que los trabajadores carezcan de ella, por eso mismo nos hemos acostumbrado a la precariedad. La estabilidad en el empleo debería ser un derecho de todo trabajador. Y a eso se le llama igualdad. Seguir>>>


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