02 agosto 2006

Truco


Los tahúres saben bien cuándo guardar sus cartas y cuándo descubrirlas. Volvió a mirar y puso su mejor cara, fue algo insoportable, pero decidió arriesgar, era un ganador, pensaba para sus adentros. La Diosa Fortuna lo llamaba con demasiada frecuencia ¡jodida diosa! te sonreía o no, y eso marcaba la diferencia entre ganadores y perdedores, un cosquilleo le subía por el estómago, la vida era su gran apuesta, todos la igualaron ¿Qué coño me pasa… Todo va a salir bien, no puedo tener tan mala suerte?
Game Over.


Una vez más se cumple la eterna y trágica historia que hace ruborizar al mismo cielo, incendiando las pupilas con los colores mortales y sangrientos de los naipes.

1 comentario:

Inumea dijo...

Saludos Antonio,
ha pasado tiempo.

Besos