
Poco nos paramos a pensar, la mayoría de los hablantes, cuando empleamos la palabra imbécil como insulto, que la imbecilidad es patología que se define clínicamente como forma de retraso a medio camino entre la "debilidad mental" y la idiotez.
El significado original de esta palabra está muy lejos del que actualmente tiene. Procede del adjetivo latino imbecillis y el correspondiente sustantivo imbecíllitas.
Imbecillitate Augusti nuntiata... a saber "habiendo sido anunciada la enfermedad de Augusto..."
Imbecíllitas ánimi… se traduce como pusilanimidad, es decir flojera.
Imbecíllitas ingénii… en español significa cortedad de entendimiento.
La única acepción que permite el salto a su valor actual es la de pusilánime.
Esta palabra se especializará en el siglo XVII para denominar exclusivamente la "debilidad de la inteligencia" y de ahí saltará a su valor actual, incluida su utilización como insulto.
Imbecillis o imbecillus es una palabra compuesta de in (como en información, inyección y similares) y báculus, que tiene esta terminación de diminutivo sin serlo, que igual que báculus, significa junquillo, bastón...
Su diminutivo bacillus, bastoncillo, nos sugiere una idea de debilidad acentuada, pues da a entender que el imbecillis no tendría fuerza suficiente para manejar un bastón normal y ha de sostenerse en un "bastoncito". Esto es, en un bacillus.
Cuando entramos en un léxico especializado nos encontramos a menudo que en algunas palabras tiene muy poco que ver el significado "técnico" con el coloquial. Como es el caso de idiota en medicina.
¡Vivir para saber!
Nota del editor:
Cualquier similitud encontrada en este post, solo puede ser el resultado de mentes perversas y depravadas. Alejadas de la sana intención de:
a.- Dar a comocer a la clientela una foto más de Zp. Según informan , desde Moncloa, Zapatero estaba incómodo y culparon a los jóvenes que querían fotografiarse con él.
b.- Acrecentar el conocimiento de nuestros lectores, sin animus injuriandi.


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