
El Rey nombró presidente del Gobierno a Adolfo Suárez González el 3 de julio de 1976, una fecha de la que se cumplen 30 años y que marcó el definitivo inicio de la Transición hacia la democracia, bajo el impulso de la Corona.
El 15 de diciembre de 1976, seis meses después de haber tomado posesión y por un 94,2% de votos, los españoles ratificaban en referéndum la Ley de Reforma Política, que abría la puerta a las primeras elecciones libres celebradas en España desde 1936.
Suárez decretó una amnistía y legalizó todos los partidos políticos para garantizar el pluralismo, incluyendo al Partido Comunista, y fundó la Unión de Centro Democrático, partido con el que ganó las elecciones en 1977.
La amplia victoria conseguida por la UCD permitió a Suárez impulsar el proceso de elaboración de la Constitución de 1978, que diseñaba un régimen de monarquía parlamentaria y democrática, con una amplia descentralización política a favor de gobiernos regionales autónomos.
Repitió victoria en 1979 con UCD. A partir de ese año, el socialismo le fue quitando protagonismo y su prestigio fue declinando. La división interna de su partido le obligó a dimitir en 1981.
Nadie tiene la clave cierta de por qué dimitió Adolfo Suárez hace ahora un cuarto de siglo. El protagonista, por desgracia, ya no lo recuerda. Es un misterio de la Historia reciente. Tiempo
Hoy en dia los españoles en encontramos, en plena lucha por la dignidad demoscratica. Rodriguez Zapatero anunció el inicio formal de una negociación con ETA. Lo hizo en el plazo fijado por los terroristas y asumiendo las condiciones impuestas por los asesinos, incluyendo esa alambicada fórmula de autodeterminación que consiste en reconocer el derecho exclusivo de los vascos a decidir sobre su futuro.
Tras el anuncio de Zapatero, la dignidad democrática sólo podrá ser restablecida a través de una gran movilización política y social
Hay mucha gente que puede pensar que merece la pena claudicar ante los terroristas si con eso se consigue que no vuelvan a asesinar. Es más, el Gobierno pondrá en marcha a partir de ahora toda la capacidad política y mediática de la que dispone, que no es poca, con el fin de ocultar a los ciudadanos el precio que todos debemos pagar a los terroristas, en términos políticos pero también de dignidad, para convencerles de que dejen de matar. Tras muchas décadas de sufrimiento habrá quien no se resista a ser engañado, aunque al fondo de su conciencia sepa que la paz no puede sustentarse sobre la mentira, ni sobre la injusticia ni sobre la derrota de la libertad. Ignacio Cosidó en Libertad Digital
¿Qué pensara de lo que esta sucediendo su A.R Don Juan Carlos I Rey de España?


No hay comentarios:
Publicar un comentario