08 abril 2006

Rabos de pasas

Corrían los años sesenta, recuerdo a Don Manuel el maestro de la escuela de mi pueblo, entre capón y capón y algún recreo de rodillas contra la pared por ignorante, nos fue enseñando a ser hombres de provecho, como decían por aquel entonces, y como se enfadaba, cuando le preguntaba la lección a Crisanto y este contestaba que se le había olvidado.
El otro día en Senado Rodríguez Zapatero hecho la vista atrás y hablo con intensidad de los «principios y valores» de la Segunda República a quien rindió un sentido homenaje.
También en el Parlamento extremeño Doña Teresa Rejas y PSOE están en promover actividades que permitan a las generaciones más jóvenes conocer que pasó.
Y lo que realmente ocurrió esta en los anales de la historia, tiene un sustento documental desde la perspectiva temporal. El historiador acude a las fuentes, contrastándolas, y poniéndolas en el valor que cada una de ellas tiene dentro del contexto, precisamente por que la Historia es solo eso, la pura y dura realidad de los hechos del hombre. Y su conocimiento ha de hacerse desde la objetividad, y aprendiendo del pasado. Para prevenir el futuro y no caer en los mismos errores de antaño.

La vida de la Segunda Republica se vio jalonada por personajes como Largo Caballero, quien colaboro con la dictadura del General Primo de Rivera.
Victoria Kent, en el Parlamento se le recuerda por su discurso en contra del voto femenino en igualdad de condiciones con el varón, siguiendo la disciplina del partido socialista.
Margarita Nelken se mostró desde el diario Claridad, como una verdadera animadora del terror. De ella escribía Azaña “Se necesita vanidad y ambición para pasar por todo lo que ha pasado la Nelken hasta conseguir sentarse en el Congreso”. Durante la guerra pasó del socialismo radicalizado al PCE. En el eco de los pasos, el anarquista García Oliver la señala reiteradamente como organizadora de ajustes de cuentas y "paseos", de "acción terrorista irresponsable".

Los tiros a la barriga de Casas Viejas, ajustes de cuentas, asesinatos checas y quemas de conventos, no fueron ni mucho menos ejemplos de convivencia, tampoco lo fue La Constitución republicana de 1931.
Contra la Segunda Republica se alzaron anarquistas, nacionalistas, y generales, desembocando en una guerra civil sin precedentes que orillo a España por mucho tiempo, arrastrando el torbellino a generaciones, cuya inflexión solo encuentra su punto y aparte en la Constitución Española del 1978. La del consenso ¿lo recuerdan?

El pasado debe servirnos de recordatorio, no cabe la pasividad ante la evidencia, ni consolarse con el dicho de que la verdad siempre se impone. Esta premisa no siempre sucede a tiempo, y a menudo cuando la verdad empieza a iluminar la mente de la mayoría, es demasiado tarde ¡Dios nos libre!
Y es que como decía mi maestro Don Manuel, rabos de pasas que son buenos para la memoria, necesitan algunos por quintales, rabos de pasas para quienes no aprenden la lección, como Crisanto.
Antonio Quintana Guerrero.
Extremadura al día (08.04.06)

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